Nuestra Madre la Vírgen
no sólo ha seguido ocupándose de sus hijos, los hombres,
desde el Cielo, sino que, en algunas ocasiones, ha bajado aquí a
la tierra, para darnos, de manera más tangible, sus palabras de
aliento para amar más a su Hijo y conseguir la vida eterna.
En muchos lugares, a lo largo de la historia del Cristianismo,
hay testimonios de apariciones de Nuestra Señora y, ahora, en estos
tiempos, siguen multiplicándose estos testimonios, como muestra
de la solicitud de Nuestra Madre por sus hijos.
ALGUNAS APARICIONES DE LA VIRGEN
Entre las muestras de amor de Nuestra Madre, tomando una
figura visible para hablar con sus hijos, destacan las siguientes:
Nuestra Señora del
Carmen
Nuestra Señora
de Guadalupe
Nuestra Señora de Lourdes
Nuestra Señora
de Fátima
En muchos lugares de la tierra, personas muy diversas,
dicen que la Vírgen Nuestra Señora se les ha aparecido y
transmitido mensajes y pruebas de amor. La Iglesia con mucha prudencia
estudia estas apariciones y antes de darles crédito, es preciso que
los fieles esperen el juicio de las autoridades eclesiásticas respectivas,
puesto que se trata de señales extraordinarias y de medios que no
son los ordinarios. Lo normal, lo ordinario, es su intercesión ante
su Hijo por nosotros, constante,
continúa, como una Madre que vela por los suyos, sean lo que sean,
todos los días
y en todos los confines de la tierra.