SANTOS DEL 8 DE
DICIEMBRE
San
Eutiquiano, Papa
283 d.C.

San
Eutiquiano, Papa, en Roma; quien con sus propias manos dio sepultura en
distintos lugares a trescientos cuarenta y dos Mártires; a los
cuales siendo él también asociado en el Imperio de
Numeriano, fue coronado con el martirio, y sepultado en el Cementerio
de Calixto.
San Macario
San
Macario, mártir, en Alejandría; el cual en tiempo de
Decio, cuanto más le persuadía el juez que negase a
Jesucristo, tanto más firme estaba en confesar la fe
católica: por cuya causa le quemaron vivo.
San Eucario
San
Eucario, en Tréveris, discípulo del apóstol San
Pedro y primer Obispo de aquella ciudad.
San Sofronio
San
Sofronio, Obispo, en Chipre; memorable defensor de los pupilos,
huérfanos y viudas, y remediador de todos los pobres y
desvalidos.
San Romarico
San
Romarico, abad, en el monasterio de Luxeuil: el cual ocupando el primer
lugar en la corte del rey Teodoberto, después de renunciar al
mundo fue el más exacto observador de la disciplina
monástica. Era príncipe de la sangre real en Aquitania, y
obtuvo los primeros destinos del Estado en la corte de su pariente
Teodoberto; pero en tiempo de Clotario II vendió sus bienes y
Estados, dio la mitad a los pobres, y el resto lo empleó en
fundar un monasterio en Luxeuil, bajo la regla de San Columbano. Quiso
vivir en él como simple religioso, hasta que por muerte del
primer abad le compelieron a tomar a su cargo el gobierno de
aquella abadía. La caridad, la humildad y la dulzura formaban
especialmente el carácter de este Santo, que pasó de
ésta a mejor vida el año 633.
San Patapio

San
Patapio, solitario, esclarecido en virtudes y milagros, en
Constantinopla. Entregado en un desierto a la oración y a la
penitencia, fue por muchos años el pasmo de cuantos iban a
visitarle para admirar sus virtudes y milagros.