El martirio
de los Santos màrtires Fèlix, presbìtero, y
Eusebio, monje, en Terracina, en Campaña: habiendo el
ùltimo enterrado a los santos màrtires Juliano y Cesario,
y convertido a muchos a la fe catòlica, a los cuales bautizaba
el presbìtero Fèlix, juntamente con èl fue preso y
llevado al tribunal del juez, y no pudiendo ser vencidos, los llevaron
a la càrcel; y aquella misma noche, por no querer sacrificar a
los dioses, fueron degollados por los años 360.
San Galaciòn
Siglo III d.C.

Los Santos
màrtires Galaciòn y Epistema, su mujer, en Emesa en
Fenicia; los cuales en la persecuciòn de Decio fueron azotados
de Decio fueron azotados; y despuès de cortarles los pies, las
manos y tambièn la lengua, finalmente consumaron el martirio
siendo degollados.
San Domnino
Los Santos
màrtires Domnino, Teotimo, Filoteo y Silvano, y sus
compañeros, en tiempo del emperador Maximiano.
San Magno
Siglo VI d.C.

San Magno,
Obispo y confesor, en Milàn. Floreciò en los primeros
siglos de la Iglesia.
San Dominator
San
Dominator, Obispo, en Brescia. Ferrario en el Catàlogo de los
Santos de Italia cuenta a San Dominator como otro de los màs
esclarecidos pastores de la iglesia de Brescia.
San Fibicio
San Fibicio, en
Trèveris, que siendo abad fue hecho Obispo de esta ciudad.
San Leto
San Leto,
presbìtero y confesor, en Orleans en Francia. Pasò los
primeros años de su infancia en guardar los ganados de su padre.
Despuès entrò en un monasterio y aspirando aùn a
vida màs perfecta, se trasladò al de Micy cerca de
Orleans, el cual dejò tambièn para vivir en una soledad,
en la cual adquiriò tal reputaciòn de virtud y santidad,
que arrojò a su retirò la visita de muchos solitarios
famosos y de gran nùmero de personas que iban a admirar su
penitencia y la multitud de sus milagros. Acaeciò su muerte por
los años de 534, y sus reliquias, despuès de varias
traslaciones, se guardan en una iglesia de la diòcesis de
Orleans.