SANTOS DEL 4 DE DICIEMBRE

Santa Bárbara
Siglo III d.C.



   El suplicio de Santa Bárbara, virgen y mártir, en Nicomedia, la cual en la persecución de Maximiano, después de haber padecido una larga y penosa cárcel, fue quemada con antorchas, le cortaron los pechos, y con otros tormentos llegó a la corona del martirio siendo degollada.

  San Teófanes

   San Teófanes y sus Compañeros, en Constantinopla. Formaban parte de la servidumbre del palacio del emperador León el Armenio, hereje iconoclasta, y por no querer obedecer las órdenes de su amo, que se oponía al culto de las imágenes de los Santos, fueron martirizados el año 780.

San Melecio

   San Melecio, Obispo y confesor, en el Ponto, esclarecido por su gran erudición, y mucho más por su virtud e inocencia de vida. Floeció en el siglo III, y durante la persecución de Diocleciano, aunque padeció mucho por la fe, no pudo alcanzar la corona del martirio. San Basilio en su libro de Spíritu Sancto, capítulo 29 hace un magnífico elogio de este santo Obispo.

San Félix de Bolonia

   San Félix, Obispo, en Bolonia; el cual había sido diácono de la Iglesia de Milán en tiempo de San Ambrosio. Fue el quinto Obispo de Bolonia, y trabajó contra los arrianos y contra los estragos de los godos, hasta que murió santamente por los años de 398.

San Osmundo de Inglaterra

   San Osmundo, Obispo y confesor, en Inglaterra. Fue conde de Seez en Normandía, y pasó a Inglaterra con Guillermo el Conquistador, por quien fue creando conde de Dorset. Su vida en el mundo fue siempre la de un Santo, siendo a un tiempo cortesano, soldado y magistrado, pues fue algún tiempo canciller del reino. Pero no contentando nunca a aquel corazón que sólo gozaba en Dios, ni las dignidades ni los honores, retiróse del mundo, abrazó el estado ecleciástico, y en 1078 fue consagrado Obispo de Salisbury. Compuso el Uso, Breviario, Misal y Ritual, llamado después de Sarum, para el uso de su iglesia. Ejercitada su paciencia, y purificada su alma con una prolija enfermedad, partió para el Señor el año 1099. Calixto III lo canonizó solemnemente en 1456.

San Annon de Colonia

   San Annon, Obispo en Colonia. Fue un caballero que siendo joven sirvió en el ejército; pero en breve, tocado de la gracia, renunció al mundo, y abrazó el estado eclesiástico. En 1056 a instancia o propuesta del emperador Enrique III el Negro, fue elevado a la silla de Colonia, venciendo a la fuerza su humildad, que se resistió cuanto pudo a ocupar aquel puesto. Buscaba a los pobres en sus mismos cotarros, les llevaba a veces en sus hombros, y remediaba todas sus necesidades. Ayunaba mucho, sujetaba la carne con cilicios, y predicaba. Reformó los monasterios de su diócesis, erigió dos de canónigos regulares en Colonia, y tres de Benedictinos en varias partes. Fue nombrado regente del imperio durante la menor edad de Enrique IV por la emperatriz Inés y los Estados generales. Y habiendo sido admirable en el gobierno de la Iglesia y en el del Estado, murió santamente en Colonia el año 1072.

San Marutas

   San Marutas, Obispo, en Mesopotamia; el cual restableció en Persia las iglesias arruinadas en la presecución del rey Isdegerdes; y esclarecido con muchos milagros, mereció que le veneraran hasta sus mismos enemigos. Este santo prelado fue uno de los más ilustres Padres de la Iglesia de Siria a fines del siglo IV, y Obispo también de Talgrit en Mesopotamia, diócesis fronteriza al reino de Persia. Compiló las Actas de los Mártires que padecieron en aquel reino durante la persecución de Sapor, desde el año de 340 al 380, parte de cuya apreciable colección fue recogida y publicada por Esteban Assemani el año 1748. Escribió también varios himnos de alabanza de los Mártires.

   El emperador Teodosio el Menor depositó su confianza en el santo prelado, y por dos veces consecutivas lo envió de embajador a la corte de Isdegerdes, rey de Persia, el cual por las oraciones del Santo fue curado de un violento dolor de cabeza, que sus magos no habían acertado ni aún aliviar. Éstos, temiendo que el Príncipe se dejase persuadir de San Marutas a abrazar la religión cristiana, inventaron calumnias, y urdieron tramas traidoras y villanas para perderle, de las cuales triunfó el Santo por medio de la virtud milagrosa con que le había dotado el cielo. Después de haber hecho mucho bien a la Persia, erigiendo y reedificando cuantas iglesias quiso, volvió en su edad avanazada a su diócesis, llevando consigo varias reliquias de Mártires persas, con que enriqueció de tal modo sus iglesias, que la ciudad de Talgrit se llamó desde entonces con el nombre raro de Martirópolis.

   La obra principal de este Padre es una liturgia siro caldáica, de que usan todavía los maronitas que celebran en aquella lengua. Murió santamente en su propia silla antes del año 450. Su cuerpo fue después conducido a Egipto, donde aún permanece en un magnífico monumento del monasterio de monjes siros en el desierto de Sceté.

San Bernardo de Parma

   San Bernardo, Cardenal y Obispo de Parma: era de la Congregación de Valle Umbrosa, de la Órden de San Benito. Como legado apostólico consiguió restablecer la paz en Italia, muy agitada en su tiempo por las discordias civiles. Y entre otros de los muchos milagros que obró, se refiere que un día hizo volver a su cauce natural las aguas del Po, que inundaban todo el país. Murió en Roma en 1133.

Página Principal
(Escuela Cima)