SANTOS DEL 28 DE OCTUBRE
San Simòn Cananeo
El martirio de los Santos Apòstoles
Simòn Cananeo y Judas Tadeo. Simòn predicò el Evangelio
en Egipto, Juadas Tadeo en la Mesopotamia; despuès entrando juntos
en la Persia, habiendo convertido una innumerable multitud de aquellas gentes
a la fe de Jesucristo, alcanzaron la palma del martirio.
Santa Cirila
Santa Cirila, virgen, hija
de Santa Trifonia, en Roma; la cual fue degollada por la fe de Jesucristo
en tiempo del emperador Claudio.
Santa Anastasia
Santa Anastasia, virgen, la
Mayor, y Cirilo, màrtires en Roma tambièn. Anastasia en la persecuciòn
de Valeriano, por sentencia del prefecto Probo, fue atada con cadenas, abofeteada,
atormentada con fuego y azotes; màs como permaneciese constante en
confesar a Jesucristo, le cortaron los pechos, le arrancaron las uñas,
le rompieron los dientes, le cortaron los pies y las manos; y por ùltimo
la degollaron, y adornada con tantas joyas de tormentos, pasò al Esposo.
Cirilo, habièndole dado a esta Santa un poco de agua que le habìa
pedido, recibiò el martirio por recompensa.
San Fidel
San Fidel, màrtir, en
Como, en tiempo del emperador Maximiano. Naciò en Milàn, y
fue discìpulo de San Materno, Obispo de aquella ciudad.
San Ferrucio
San Ferrucio, màrtir,
en Maguncia. Florencio en el cuarto o quinto siglo, y habiendo abandonado
el servicio militar estando en Maguncia para consagrarse a Jesucristo, el
gobernador de la ciudad le hizo encerrar en una fortaleza del Rhin, en la
cual muriò al poco tiempo.
San Gaudioso
San Gaudioso, Obispo africano,
en Nàpoles; el cual huyendo de la persecuciòn de los vàndalos,
pasò a campaña, y en un monasterio inmediato a aquella ciudad
acabò santamente.
San Honorato
San Honorato, Obispo, en Verceli.
Era discìpulo del glorioso màrtir San Eusebio, y combatiò
la herejìa de Arrio, por cuya causa tuvo que sufrir muchas persecuciones
y hasta el destierro, en el cual muriò.