San Cesareo

El martirio
de San Cesareo o Cesario, diàcono, en Terracina de
Campaña; el cual despuès de haber sido mortificado por
muchos dìas en la càrcel, fue metido en un saco
juntamente con San Juliàn, presbìtero, y luego
precipitado en el mar.
Habìa en Terracina, en Italia, la impìa y
bàrbara costumbre de ofrecerse voluntariamente un joven en
ciertas festividades por sacrificio a Apolo, deidad tutelar de aquella
ciudad. Èste despuès de haber sido obsequiado, adornado
con ricas vestiduras ofrecìa sacrificio a Apolo, y luego se
arrojaba al mar desde una elevada roca, y quedaba sumergido en sus
ondas Cesario, santo diàcono que habìa ido allì
desde Àfrica, se hallò presente una vez a esta
tràgica escena, y no pudiendo contener su celo condenò
pùblicamente una supersticiòn tan abominable. El
sacerdote del ìdolo mandò que lo prendiesen y lo
entregasen al gobernador, por cuya sentencia el diàcono Cesareo,
juntamente con un presbìtero llamado Juliàn, o Luciano
segùn algunos, fue puesto en un saco y arrojado al mar el
año 300, imperando Diocleciano.San Gregorio Magno hace
menciòn de una iglesia de San Cesareo en Roma, la cual
reedificò el Papa Clemente VIII, creando Cardenal diàcono
de ella a su sobrino Aldobrandini.