SANTOS DEL 1 DE DICIEMBRE

San Nahúm, Profeta
Siglo VII d.C.



   El Santo Profeta Nahúm, que fue sepultado en Begabar. Nahúm, que se interpreta Consolador, fue natural de Elcese, pueblo de Galilea en la tribu de Simeón. Profetizó poco antes que los asirios llevasen cautivas a su tierra a las diez tribus, en tiempo del rey Ezequías. Habla en particular contra los ninivitas, los cuales habiendo hecho penitencia por la predicación de Jonás, y alcanzado perdón de Dios, dieron en los mismos pecados que antes, consumándolos por la opresión y crueldad con que trataron a los israelitas.

   Anunció Nahúm la total destrucción de Nínive con la de todo el reino de los asirios, del que era la capital, y siguióse en efecto. Murió Nahúm reinando en Jerusalén Manases, hijo de Ezequías y abuelo de Josías. Contiene su profecía tres capítulos. San Epifanio en la vida de Nahúm, y con él Doroteo Tirio, dicen que los ninivitas fueron destruidos con un terremoto grandìsimo, y mucha agua, que bañó toda la ciudad, y fuego que cayó del cielo.

   Es Nahúm uno de los doce profetas menores, y tiene el séptimo lugar. La Iglesia Católica usa de su profecía en las lecciones de la feria segunda de la Dominica quinta de noviembre.

San Diódoro de Roma

   Los Santos mártires Diódoro, presbítero, y Mariano, diácono, con otros muchos, en Roma; los cuales por mandato del emperador Numeriano alcanzaron la corona del martirio.

San Ansano
304 d.C.



   San Ansano, mártir; el cual en tiempo del emperador Diocleciano, habiendo confesado a Jesucristo en Roma, fue encarcelado y luego remitido al procónsul Lisias en Siena en Toscana; y siendo en esta ciudad degollado, acabó la carrera de su martirio.

San Olimpíades

   San Olimpíades, varón consular, en Ameria en el ducado de Espoleto; el cual fue convertido a la fe por Santa Firmina, y en tiempo de Diocleciano atormentado en el caballete, alcanzó la palma del martirio en el mismo lugar en que siendo él procónsul había hecho degollar a otros.

San Próculo

   San Próculo, Obispo y mártir, en Narni; el cual después de haber hecho muy esclarecidas obras de virtud, por mandato de Totila, rey de los godos, fue degollado.

San Evasio
Siglo IV d.C.



   San Evasio, Obispo y mártir, en la ciudad de Casal. Murió santamente el año 522.

San Castriciano

   San Castriciano, Obispo, en Milán; el cual en medio de una cruelísima persecución que padecía la Iglesia, resplandeció por sus virtudes y por sus piadosas y santas obras. Se cree por algunos que ordenado Obispo de Milán por los Apóstoles. Repetidas veces se expuso voluntariamente a la muerte; más nunca pudo conseguir la corona del martirio, porque hasta los mismos gentiles respetaban sus virtudes. El emperador Domiciano le hizo azotar cruelmente, después lo dejó en libertad. De dos casas que le cedió un noble cristiano hizo dos iglesias, y dejó otros monumentos en conmemoración de su pontificado, el cuel duró cuarenta años, y murió en santa paz a fines del siglo I.

San Ursicino

   San Ursicino, Obispo en Brescia en Italia, fue el sexto Obispo de aquella ciudad.

San Eloy
600 d.C.



   San Eloy, Obispo, en Noyon en Flandes, cuya admirable vida es recomendable por muchos milagros.

San Agérico

   San Agérico, Obispo, en Verdún. Hízose recomendable este santo prelado por su caridad con los pobres, por el conocimiento profundo de las Santas Escrituras, por su asidua constancia en instruir al pueblo. Siendo pariente del rey Childeberto, gozó con ñel de gran privanza, la cual empleó siempre para favorecer a la Iglesia y a los desgraciados. Murió en la paz del Señor por los años de 588.

Santa Natalia

   Santa Natalia, mujer de San Adrián, mártir; la cual en tiempo del emperador Diocleciano asistió mucho tiempo a los santos mártires que estaban encarcelados en Nicomedia; y habiendo éstos consumado el martirio, partió ella a Constantinopla, donde murió en santa paz.

Página Principal
(Escuela Cima)