Santa Fortunata,
virgen y màrtir, en Cesarea de Palestina; la cual en la persecuciòn
de Diocleciano, despuès de haber vencido el caballete, y el fuego,
y las fieras, a quien fue arrojada, y otros tormentos, entregò su
alma a Dios. Su cuerpo fue despuès trasladado a Nàpoles de
Campaña.
SAN CARPONIO
Los Santos Carponio,
Evaristo y Prisciano, hermanos de la mencionada Santa Fortunata; los cuales
siendo degollados alcanzaron como ella la corona del martirio.
SAN GAUDENCIO
San Gaudencio,
Obispo y màrtir, en Rimini. Era Obispo de esta ciudad cuando se tuvo
en ella un conciliàbulo para autorizar la doctrina de Arrio; el Santo
se presentò en èl, y confundiendo a los herejes desbaratò
sus planes. Màs el emperador Constancio, que favorecìa a los
sectarios de Arrio, se vengò del santo Obispo, hacièndole prender
y maltratar, y por fin fue asesinado con inaudita crueldad.
SAN FORTUNATO DE TODI
San Fortunato,
Obispo, en Todi; del cual dice San Gregorio el Grande en su libro Dialogurum,
capìtulo 20), que fue dotado de maravillosa virtud para lanzar los
demonios. Floreciò imperando Justiniano, cuando Totila, rey de los
godos, invadiò la Italia, de cuyo azote libertò el santa prelado
a Todi su ciudad episcopal por medio de sus oraciones y ruegos.
SAN BURCARDO
San Burcardo,
primer Obispo de Wutzburgo, en esta ciudad. Toda la Franconia fue convertida
a Jesucristo por ministerio suyo. Por veneraciòn a su santidad el
Rey Pipino declarò a los Obispos de Wutzburgo duques de Franconia,
con toda la jurisdicciòn civil.