SAN LORENZO

San
Lorenzo, Obispo de Dublín, en Irlanda. Fue hijo menor de un
príncipe de Irlanda. Contaba con doce años cuando
abrazó el estado eclesiástico, y a los 25 le nombraron
abad del monasterio de Glendaloch. Gobernó su numerosa comunidad
con prudencia y virtud, y en una gran hambre que afligió a
aquella tierra, como otro José fue el salvador de su patria con
su caridad ilimitada.
No por esto faltaron tribulaciones a su paciencia para
ejercitar su virtud; porque algunos malos religiosos que no
podían sufrir el celo con que condenaba la irregularidad de su
conducta, asaltaron su reputación con la calumnia, más el
Santo triunfó con su bondad y su silencio. A la edad de 30
años fue unánimemente elegido Arzobispo de Dublín;
en su largo `pontificado tuvo lugar para desplegar su celo por la
reforma de la disciplina eclesiástica y las costumbres
públicas. Los pobres lo buscaban como a su padre; y en la
horrorosa hambre que por tres años asoló a Irlanda,
mostró el venerable Pastor que su caridad no tenía
límites.
Los pontífices, los reyes y príncipes
procuraban sus consejos, y hasta los Padres del onceno concilio general
celebrado en Letrán el año 1179, al cual asistió
San Lorenzo, le tributaron los mayores elogios por su sabiduría
y su celo. El Señor le concedió el don de milagros, de
modo que en la bula de canonización se refieren siete muertos
resucitados. Su vida fue siempre acompañada de bendiciones, y su
muerte, acaecida el año 1181, fue también gloriosa en el
Señor.