SANTOS DEL 11 DE
NOVIEMBRE
San Martín de Tours
397 d.C.

La dichosa
muerte de San Martín, Obispo y confesor, en Tours en Francia,
cuya vida fue esclarecida en muchos milagros; mereció entre
otras cosas resucitar tres muertos.
San Menas
300 d.C.

El
memorable martirio de San Menas, soldado egipcio, en Cuate en Frigia;
el cual en la persecución de Diocleciano, arrojando la insignia
de la milicia, mereció ser soldado del Rey celestial,
entregándose en el desierto a la contemplación de las
cosas divinas; pero después saliendo al públicoo, y
declarando en alta voz que era cristiano, primero fue probado con
crueles tormentos, y últimamente estando de rodillas en
oración dando gracias a Nuestro Señor Jesucristo fue
degollado; después de muerto resplandeció en muchos
milagros.
San Valentiniano
Los Santos
mártires Valentiniano, Feliciano y Victorico, en Ravena;
coronados en la persecución de Diocleciano.
San Atenodoro
San
Atenodoro, mártir, en Mesopotamia; el cual en tiempo del mismo
Diocleciano, siendo presidente Eleusio, fue atormentado con fuego y con
otros suplicios, y por fin condenáronle a ser degollado;
más como cayese desmayado el verdugo (como impelido por una
fuerza sobrenatural), y no se hallase otro que en su lugar ejecutara la
sentencia, puesto el Santo en oración, murió en el
Señor.
San Venario
San
Venario, Obispo, en León de Francia, cuya vida fue ilustre por
su fe y virtudes. Asistió al Concilio II de Macron el año
585, y tomó parte en los sabios reglamentos que en él se
publicaron. Fue otro de los Obispos enviados a París para
quejarse al Rey Clotario II del asesinato del Obispo San Pretextato.
Childeberto II le respetó tanto, que quiso fuese padrino de su
hijo Tierry, que heredó después la corona. Murió
gloriosamente por los últimos años del Siglo VI.
San Bartolomé
San
Bartolomé, abad, en el monasterio de Grotaferrata en el campo de
Frascali, compañero de San Nilo, cuya vida escribió.
San Menas, Solitario
San Menas,
solitario, en el Abrucio o país de los samnitas, en Italia,
cuyas virtudes y milagros refiere San Gregorio Papa en su libro
Diálogos, libro 3, capítulo 26. Murió en el
Señor por los años de 579.