LA SANTISIMA TRINIDAD
El misterio de la Santísima Trinidad
nos enseña que en Dios hay Tres Personas: Padre, Hijo y Espíritu
Santo; pero que las tres tienen una misma Naturaleza divina, y en consecuencia
son un sólo Dios. Esto es un misterio.
En el Nuevo Testamento se nos enseña de manera precisa
este misterio (Mateo 3,16-17; Mateo 28,19).
Tenemos algunos deberes para con la Santísima Trinidad:
Debemos: a) Rendirle nuestros homenajes de adoración; b) Agradecerle
los inmensos beneficios de la Creación, Encarnación y Redención;
c) Encomendarnos a las Tres Divinas Personas, fuente de luz, esperanza y amor
para el cristiano.
Cuando pensemos en Dios, pensemos que en Dios hay Tres Personas.
No son tres dioses. Es un sólo Dios. Las Tres Personas son en todo
iguales. Iguales en poder, en sabiduría, en inteligencia. Las Tres
Personas son infinitas. El Padre es Dios, el Hijo es Dios y El Espíritu
Santo es Dios.. Nadie puede comprender por qué un sólo Dios
tiene Tres Personas. Esto es un misterio. A este misterio se le conoce como
misterio de la Santísima Trinidad.
La primera persona es el Padre; la segunda es el Hijo y la
tercera el Espíritu Santo. Diré siempre con devoción:
“En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén”.
APRENDE DE MEMORIA:
-¿Este Dios es una sola persona?
No, sino tres en todo iguales.
-¿Quiénes son?
El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo
-¿El Padre es Dios? Sí, es.
-¿El Hijo es Dos? Sí, es. -¿El
Espíritu Santo es Dios? Sí, es.
-¿Son tres dioses? No, sino uno en esencia y trino en Persona.