SANTA CATALINA DE RICCI
1590 d.C.
2 de febrero
Santa Catalina de Ricis, dominica
de Florencia, a quien Dios favoreció con la impresión de los
sagrados estigmas. Se distinguió sobre todo por su devoción
a las almas del Purgatorio. Murió en 1590. Fue canonizada por Benedicto
XIV en 1746. El 23 de abril de 1522 nacía en Florencia, Toscana-Italia,
la futura santa Catalina aunque al ser bautizada le fue impuesto el nombre
de Alejandra. Sus padres, que se llamaban Francisco y Catalina, eran buenos
cristianos y pertenecientes más bien a la aristocracia de la ciudad.
Poco después de nacer Alejandra, murió su madre y su padre
contrajo segundas nupcias. Cuando tenía diez años fue internada
por su padre en el Monasterio de Monticelli donde estaba de religiosa su
tía Luisa Ricci. Muy pronto quedaron profundamente admiradas las religiosas
al descubrir las muchas y profundas virtudes que adornaban su alma.
A los trece años volvió a la casa paterna siguiendo
casi la misma vida que llevara en el internado, pero al poco tiempo y con
la aprobación paterna, ingresó al Convento de San Vicente de
Prato y vistió el hábito de la Orden dominicana y al año
siguiente emitió los votos religiosos con gran gozo de su alma y de
todas las religiosas ya que todas sabían apreciar el gran regalo que
les había hecho la Divina Providencia al enviarles esta perla de criatura.
Al poco tiempo de profesar sus votos, la santa enfermó gravemente,
al punto de que su vida corría peligro.
Los tormentos que azotaron su cuerpo por causa de la enfermedad,
los ofrecía y soportaba con paciencia y humildad, y sobre todo meditando
en la Pasión y Muerte de Jesucriso. Recibió muchos dones y regalos
del cielo: Revelaciones, gracias de profecía y milagros... Luces especiales
en los más delicados asuntos de los que ella nada sabía. Por
ello acudieron a consultarla Papas, cardenales y grandes de la tierra igual
que personas sencillas y humildes. A todos atendía con gran bondad
y humildad ya que se veía anonada por sus miserias y se sentía
la más pecadora de los mortales. El 2 de febrero de 1590 expiró
en el Señor.