JUAN III
561-574 d.C.

Romano, de
familia notable, Juan III fue consagrado el 17 de julio del 561. Apasionado por
las catacumbas, puso gran empeño en restaurarlas. Su logro más importante, sin
duda, fue sin embargo el restablecimiento de la unidad con las Iglesias de Milán,
Rávena y algunas africanas que se habían desvinculado de Roma durante el
pontificado de Vigilio.
La muerte de Justiniano, el 14 de noviembre del año 565, y la
llamada de Bizancio a Narsés, dieron ocasión a graves disturbios que se
agravaron aún más por las incursiones de los lombardos sobre Italia. Juan III
pidió que volviera Narsés, creyendo que con su ayuda dominaría la situación.
Pero su iniciativa no hizo más que empeorar las cosas: el pueblo de Roma se
rebeló ante la perspectiva de verse otra vez estrechamente sometido a Bizancio.
En tales momentos de tensión falleció Juan III el
13 de julio del 574. No se había dado cuenta de que precisamente sería la
llegada de los lombardos lo que, a corto plazo, produciría como consecuencia
liberar al obispo de Roma del insoportable cesaropapismo de Bizancio.
(Escuela Cima)