SAN GREGORIO MAGNO
590-604 d.C.
Pontífice
romano a quien se debe la estructuración del canto gregoriano.
Nace en el seno de una familia notable. Su padre pertece al Senado y
entre sus parientes se cuenta al Papa Félix III. Estudió
derecho y llega a ocupar una alta posición como magistrado de su
ciudad. A la muerte de su padre deja su carrera y sigue la vida
religiosa.
Además de la difusión del canto gregoriano a
él se deben distintas obras que se caracterizan por el lenguaje
sencillo y asequible a todos los fieles. El Papa Pelagio II lo hace su
embajador en Constantinopla donde entabla una duradera amistad con San
Leandro. De vuelta continúa como consejero del Sumo
Pontífice y adquiere gran notabilidad por su desempeño.
Tras la muerte de Pelagio II, Gregorio asciende a su lugar, aclamado
por el Senado, el pueblo y la Iglesia.
Durante su papado la sede de Roma vuelve a adquirir
preponderancia sobre la Iglesia de Constantinopla. Dentro de su labor
como Papa se destaca la reforma de la liturgia que le da la forma
básica a la que hoy se conoce. Inicia una campaña de
evangelización de las islas británicas, pero enfrenta la
resistencia de sus habitantes. Gregorio consigue que el asedio de los
longobardos a Roma cese durante tres décadas.