CAIN Y ABEL
Gènesis 4, 1-16
Adàn y Eva sufrieron
mucho fuera del paraìso. Todos los sufrimientos y las enfermedades
vinieron al mundo por el pecado. El primer hijo de Adàn y Eva fue
Caìn. El segundo fue Abel. Caìn se hizo malo y por eso a Dios
no le gustaban sus ofrendas. Pero Dios aceptaba las ofrendas de Abel porque
èste era bueno.
Caìn lleno de envidia y de odio, matò a
su hermano Abel. Las malas inclinaciones y la muerte tambièn vinieron
al mundo por el pecado. Aunque Abel era bueno, su alma no pudo entrar
al Cielo porque no tenìa la GRACIA DIVINA. Su alma se fue a otro
lugar donde no sufrìa, esperando a que naciera el Salvador. Nadie
podìa entrar al Cielo. Por eso todos querìan que viniera
pronto el Salvador prometido por Dios.