5.-ANGELES BUENOS



   Los àngeles son cristuras, totalmente espirituales, sustancias completas, superiores al hombre e inferiores a Dios, con una enorme capacidad de intelegencia y de amor. No tienen cuerpo ni pueden unirse a ningùn cuerpo, pero se representan sensiblemente: a) Para ayudar a nuestra imaginaciòn; b) Porque asì han aparecido a los hombres, como leemos en la Sagrada Escritura. Como todos los espìritus estàn dotados de inteligencia y voluntad.

   Dios ha creado a los àngeles con un doble fin: a) Para que eternamente lo alaben y bendigan; b) Para ser los ejecutores de sus òrdenes, como lo indica su nombre, pues àngel significa mensajero. Dios creò a los àngeles en estado de inocencia y de gracia. Y ademàs, a los que permanecieron fieles los recompensò con la gloria. Su existencia conta en muchos lugares de la Escritura (Lucas 2,13; 8,30; Mateo 26, 54; Apocalipsis 5,11; Daniel 7,10).

   Los àngeles buenos son los que permanecieron fieles a Dios; y fueron en recompensa confirmados en gracia. Se dividen en tres jerarquìas, y cada jerarquìa en tres coros: la jerarquìa suprema la forman los serafines, querubines y tronos; la segunda, las dominaciones, virtudes y potestades; y al inferior, los principados, arcàngeles y àngeles.

   Llamamos àngel custodio o àngel de la Guarda al àngel que Dios da a cada hombre para que lo defienda y custodie desde el nacimiento hasta la muerte. La existencia del àngel de la guarda consta en la Escritura (Salmo 91,11). Los àngeles custodios se interesan grandemente por nuestro bien: 1) Nos sugieren buenos pensamientos y deseos de virtud; 2) Nos defienden de mùltiples peligros de alma y cuerpo; 3) Presentan a Dios nuestras oraciones y buenas obras y nos alcanzan de Èl gracias y favores.






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(Escuela Cima)